Existen en nuestro país no pocos socialdemócratas que, bajo la influencia de cada derrota de los obreros en las refriegas con los capitalistas o con el gobierno, se dejan llevar del pesimismo y despectivamente evitan hablar de los supremos y grandes fines del movimiento obrero, apoyándose en nuestra insuficiente autoridad sobre las masas. “¡Adonde podemos ir nosotros! ¡Nada podemos hacer!”, dicen esos elementos.
2 Iruzkin.
Septiembre de 2009. Los partidos políticos y mentideros oficiales del Estado español son un hervidero a presión en contra del movimiento independentista. El acoso y derribo de estos sectores unido a la necesidad de reflexión de la izquierda abertzale, hacen desbordar optimismo en Moncloa sobre la incapacidad del proceso de liberación nacional y social. Patxi Lopez y compañía auguran una cercana victoria, deslegitimación social de la violencia la llaman.
1 Iruzkin.