Las principales ciudades de Grecia amanecieron hoy paralizadas. Las protestas son organizadas por las grandes centrales sindicales, que están en contra las medidas de rigor adoptadas por el gobierno para sacar al país de una crisis financiera y presupuestaria sin precedentes.
Mas de 70.000 manifestantes coparon el centro de Atenas el 11 de marzo, día de la muy triunfante Huelga General convocada por la GSEE (Confederación General del Trabajo de Grecia) y ADEDY (la Federación Nacional de Empleados Públicos).
Capitalismo del siglo XXI a paso de vencedores
Gracias a los muchos y muchas que enviaron sus mensajes de solidaridad con los que me recordaron de nuevo de qué lado quiero estar.
Carta a Rafael Correa, presidente de Ecuador.
Todos los sindicatos griegos continuan protestando contra el programa de austeridad del gobierno y especialmente contra las medidas adicionales tomadas hace una semana .
Privatizar las ganancias y socializar las pérdidas es una regla de oro del capitalismo y especialmente de este capitalismo periférico que nos toca, en donde la institucionalidad y ciertos pactos mínimos acerca del funcionamiento del Estado son puestos en cuestión a cada paso, sea por un terremoto o tormenta fuerte, sea por una diferencia en la liquidación de regalías, o bien por el descubrimiento de algún tesoro ignorado en las entrañas de la tierra (digamos, un yacimiento de petróleo) y por la discusión subsiguiente sobre quién habrá de quedarse con esa riqueza.
Poco le ha servido a La República Democrática del Congo liberarse del colonialismo belga en 1964, pues como toda nación africana rica en recursos naturales, seguidamente se vió sometida a los intereses de las multinacionales euro americanas.
Una férrea dirección revolucionaria, un pueblo consciente del Poder Popular, unido y organizado en la guerra por la soberanía, la independencia y el socialismo, pudo vencer los imperios más poderosos
Derrotado por las FARC, derrotado por el pueblo, derrotado por la justicia, Uribhitler no tiene ya nada que decir sobre el futuro del país, precisamente porque la flauta con la que pretendía ”encantar la serpiente” era falsa.