Sunday, January 24, 2010


Ideologia

Lenin y el trostkismo

        

Después de la Segunda Guerra Mundial, los trotskistas se redujeron a pequeñas pandillas, que se enfrentaban unas contra otras, sin ninguna perspectiva de desarrollo.

José Sotomayor Pérez

 3 Iruzkin.

El rol  decisivo que jugo la Unión Soviética en la derrota del nazi fascismo, puso en  ridículo  al “falso profeta”. Recuérdese que en vísperas de la agresión nazi a la URSS, Trotski declaró textualmente:


 


“¿Podemos  esperar que la Unión Soviética escape a la derrota en la futura gran guerra? A esta pregunta, hecha con franqueza, respondemos también francamente. Si la guerra no llega a ser más que guerra, la derrota de la Unión Soviética es inevitable. El imperialismo es incomparablemente más fuerte en el aspecto técnico, económico y militar. Si no se ve paralizado por la revolución en Occidente, barrerá el régimen social engendrado por la Revolución de Octubre".


 


Con la ayuda del imperialismo y estimulados por el “Informe  Secreto” del infiltrado  y traidor N.S. Jruschov, los trotskistas volvieron a sus andanzas anticomunistas y antisoviéticas, con verdadero frenesí y delirante antistalinismo. Para engañar a la clase obrera y a todo el pueblo  inventaron el cuento de que  el trotskismo y el leninismo  constituyen una  misma doctrina, y sus  actuales “dirigentes” juran ser “trotskistas leninistas convictos y confesos”. Tan burda patraña es necesario desbaratar remitiéndose al mismo Lenin.


 


Refiriéndose a Trotski, en carta dirigida a Inés  Armad, Lenin escribió: “¡Ese es Trotski. Siempre  fiel a si mismo; se revuelve, estafa, posa a la izquierda y ayuda a la derecha”.


 


En su trabajo  titulado “Acerca de una violación de la unidad”, el Jefe de la Revolución de Octubre, dice:


 


“A fines de 1903, Trotski era menchevique furioso, es decir, que de los iskristas se había pasado a los “economistas”… En  1904-1906 se aparta de los mencheviques y ocupa una posición vacilante, colaborando unas veces con Martinov (“economista”) y proclamando otras la “revolución permanente”, de un izquierdismo absurdo. En 1906 a 1907, se acerca a los bolcheviques y en la primavera de 1907 se declara partidario de Rosa Luxemburgo”. A continuación Lenin agrega:


 


“En la época de disgregación, después de largas vacilaciones `no fraccionalistas` se dirige nuevamente  hacia la derecha, y en agosto de 1912 forma un bloque con los liquidadores. Ahora vuelve a apartarse de ellos, pero repitiendo, en el fondo, sus mismas ideuchas”.


 


¿Cuales son estas  ideuchas  de Trotski, refutadas por Lenin?  Pasemos a verlas brevemente.


 


1) La negación de la posibilidad del triunfo del socialismo en un solo país.


 


  Esta fue la idea principal del bloque trotskista-zinovievista en su lucha  contra los bolcheviques en torno al problema del carácter y las perspectivas de la revolución socialista y de la posibilidad del triunfo del socialismo en un solo país. Para Trotski y sus seguidores la tarea principal del Partido de los bolcheviques  no era la construcción de la sociedad socialista, sino estimular e impulsar la revolución mundial mediante la guerra revolucionaria contra el imperialismo. Para Trotski, solo  el planteamiento de la posibilidad de la construcción del socialismo en un solo país, era escolástico, y que nunca había sido planteado en el partido.


 


El pasado político de Trotski, propio de un saltarín, no le daba ninguna autoridad para  defender  su absurda idea de la imposibilidad de  construir el socialismo en un solo país, apoyándose  en planteamientos y tesis del Partido de Lenin. Es sabido que la idea básica de la posibilidad de la  construcción del socialismo en un solo país  se encuentra en la célebre obra de Lenin: "El imperialismo, fase superior  del capitalismo", y en sus trabajos  "Sobre la Consigna de los Estados Unidos de Europa" y "El Programa militar de la revolución proletaria". En agosto de 1915 Lenin, refiriéndose al triunfo del socialismo en un solo país dijo:


 


“La desigualdad del desarrollo económico y político es una ley absoluta del capitalismo. De aquí se deduce que es posible que la victoria del socialismo empiece por unos cuantos países capitalistas, o incluso por un solo país capitalista el proletariado triunfante en este país, después de expropiar a los capitalistas y de ORGANIZAR LA PRODUCCIÓN SOCIALISTA DENTRO DE SUS FRONTERAS, SE ENFRENTARÍA CON EL RESTO DEL MUNDO, con el mundo capitalista, atrayendo a su lado  a las clases oprimidas de los demás países…” (Lenin  t. XVIII pgs 232-233)


 


Salta a la vista que Lenin cuando se refiere a “ORGANIZAR LA PRODUCCIÓN SOCIALISTA DENTRO DE SUS PROPIAS FRONTERAS”,   afirma  que la construcción del socialismo en un solo país es  posible.


 


En polémica con Trotski y sus seguidores, Stalin desarrolló la tesis leninista de la posibilidad de la construcción del socialismo en un solo país.


 


El sucesor de Lenin hace una distinción clara  entre lo que es  la cuestión del triunfo del socialismo en un solo país, y lo que  es la cuestión del triunfo DEFINITIVO DEL SOCIALISMO.


 


 Respecto al triunfo del socialismo en un solo país, Stalin dice “Podemos edificar el socialismo y lo iremos edificando juntamente con el campesinado y bajo la dirección de la clase obrera”. Y agrega  “bajo la dictadura del proletariado se dan en nuestro país… todas las premisas necesarias para edificar la sociedad socialista completa, venciendo todas y cada una de las dificultades internas, pues podemos y debemos vencerlas con nuestras propias fuerzas”.


 


Con  relación a la cuestión del  triunfo DEFINITIVO DEL SOCIALISMO, Stalin dice: “El triunfo definitivo del socialismo es la garantía completa contra las tentativas de intervención y, por tanto, también de restauración, pues una tentativa de restauración por poco importante que sea, solo puede producirse con un considerable apoyo del exterior, con el apoyo del capital exterior, con el apoyo del capital internacional. Por eso, el  apoyo de los obreros de todos los países a nuestra revolución, y con mayor razón el triunfo de estos obreros, aunque solo sea en unos cuantos países, es condición indispensable para garantizar plenamente al primer país victorioso contra las tentativas de intervención y de restauración, es condición indispensable para el triunfo definitivo del socialismo”.


 


El trotskismo y sus aliados los zinovievistas  no aceptaban la tesis leninista de  la desigualdad del desarrollo capitalista en la época del imperialismo que adquiere forma  de saltos, y catástrofes, con rápidos desplazamientos de  unos países por otros en el mercado mundial, dando lugar a nuevos repartos periódicos del mundo ya repartido con choques  bélicos y desastres  militares como los que  hoy vive el mundo.


 


La construcción victoriosa del socialismo en la URSS hizo añicos la teorización trotskista sobre la imposibilidad de la construcción del socialismo en un solo país. El socialismo  de Lenin y Stalin en la Unión Soviética,  tuvo tal solidez  que resistió  la agresión de todo el continente europeo  encabezado  por el Ejército hitleriano, al que finalmente derroto en forma aplastante. Así quedó  refutada   y rebatida en su integridad  la capituladora  teoría trotskista de la imposibilidad de  construir el socialismo en un solo país.


 


2) La revolución permanente.


 


Esta es la segunda “ideucha” de Trotski, a la que se refiere Lenin. Detengámonos brevemente en ella.  “Las  contradicciones  - dice Trotski- en la situación del gobierno obrero en un país atrasado, en el que la mayoría aplastante de la población está compuesta de campesinos, podrán ser solucionadas solo en el plano internacional, en la palestra de la revolución mundial del proletariado”.


 


Este es un resumen apretado de la teoría   trotskista sobre la “revolución permanente.” Dos cuestiones se desprenden del permanentismo trotskista:  


 


a) la imposibilidad de la alianza obrero campesina;


 


b) el carácter  puramente  obrero socialista de la revolución en  “un país atrasado”, con población predominantemente campesina.


 


De aquí que no fuera casual su conocida consigna antibolchevique  “sin zar por un gobierno obrero”, que no puede significar otra cosa que  una revolución sin campesinos, un intento aventurero de  saltar por encima del movimiento campesino sin que se hayan agotado sus posibilidades de ser aliado de la clase obrera en la  etapa democrático burguesa de la revolución, etapa que para el trotskismo no existe, porque  defiende  la tesis  (de un izquierdismo absurdo) de que  en los países atrasado, la revolución es desde un principio puramente obrera socialista, negando categóricamente  la tesis leninista de la revolución como un proceso ininterrumpido, en cuyo comienzo cumple objetivos democrático burgueses  junto con su aliado el campesinado.


 


Ha sido el mismo proceso histórico el que se ha encargado de arrojar  al canasto toda la teorización trotskista. Sin embargo, sus partidarios  continúan  su vieja lucha  contra el marxismo leninismo,  contra la Unión Soviética anterior a la usurpación  del poder del Partido y del Estado por el revisionismo, pero con especial encono contra  STALIN, el que sepultó teóricamente  al trotskismo  y demostró, con la construcción victoriosa  del socialismo  y la derrota del nazi fascismo, toda  la falsedad y podredumbre del trotskismo.


 


Nos preocupa que algunos trotskista  agazapados y otros seudo marxistas, vengan destilando su veneno antiastalinista desde  la revista “Cuba Socialista”. No hay que olvidar que detrás del antistalinismo se esconde, hoy en día como nunca, el  anticomunismo. Esperamos que los marxistas leninistas cubanos  salgan al paso de los Hardt y la perestrostkista  Marta  Harnecker. Las Tesis y Resoluciones del Primer Congreso del Partido  Comunista de Cuba tienen  plena actualidad  y  constituyen  una poderosa arma en la  lucha ideológica de los marxistas leninistas latinoamericanos contra la ofensiva  reaccionaria, revisionista y trotskista, fomentada y financiada por el imperialismo. Quien pierde la batalla ideológica, a la postre pierde la batalla política. Esta es la dolorosa enseñanza que se desprende de la desaparición del campo socialista. Con el triunfo del revisionismo en  la URSS, el socialismo  se encontraba  condenado a muerte. NO OLVIDEMOS ESTA AMARGA LECCIÓN.