Sunday, May 2, 2010


Euskal Herria

El odio a la opresión no es solo algo personal

        

Es justo odiar al opresor, es absolutamente necesario y sin ese odio es imposible pensar en acabar con la opresión.

Primero que todo, es justo odiar al opresor, es absolutamente necesario y sin ese odio es imposible pensar en acabar con la opresión. Además, la forma en que el sistema nos trata y lo que nos hacen sus capataces no es solo algo personal. La forma en que nos trata la policía, los jueces, los administradores de las escuelas. . .etc., etc.,. . .todo eso es producto de cómo funciona el sistema. Es más, esa explotación, opresión y degradación es la esencia de este sistema; así es como opera y como se mantiene en pie.

El odio a como nos tratan puede y debe ser una base, un punto de partida, para avanzar a la revolución a acabar con este sistema. Pero para llegar a esa posición revolucionaria hay que ir más allá del deseo de venganza, más allá de pensar cómo uno puede acabar con su propia opresión; significa dar un salto y desear sacar y arrancar las raíces de la opresión no solo en un lugar, en un país o región, y no solo para un grupo o país, sino en todo el mundo y para toda la humanidad. Esa es la posición del proletariado internacional y su ideología, el marxismo-leninismo-maoísmo.

"Lo que necesitamos no es simplemente devolverle golpes al opresor, no únicamente tomar un poco de revancha, sino más que todo eso, levantarnos completamente, perseverar y hacer la revolución".

"Si no tuviéramos el deseo candente de acabar con todo esto y enterrarlo de una vez para siempre, no tendríamos el derecho de llamarnos revolucionarios y nunca seríamos capaces de guiar a nadie a la revolución. Pero con ese espíritu solo, jamás se hará la revolución. Tiene que ser templado con una teoría revolucionaria y un método científico para poder lidiar con las complejidades intrísecas a una revolución y para poder atraer la fuerza que en realidad puede hacer la revolución, los millones de masas populares".

"El único que no necesita justificar, de una forma u otra, la explotación, la opresión de la mujer y de naciones y minorías nacionales, la guerra y mil monstruosidades más, es el proletariado internacional; solo el proletariado revolucionario consciente de clase sostiene que se pueden eliminar y se eliminarán todas estas cosas de la faz del planeta. Cuando se combina este punto de vista y dirección con la ira y deseo ardiente de las masas oprimidas de ponerle fin a todo esto, se forja una fuerza invencible".

Extraido de REVOLUCIÓN http://rwor.org