Euskal Herria
Acerca de los paros en la enseñanza de vascongadas
Los pasados dias 21 (Gipuzkoa), 23 (Araba) y 30 (Bizkaia) de noviembre los sindicatos STEE-EILAS, ELA, LAB y UGT convocaron paros en la enseñanza no universitaria de vascongadas en demanda sus derechos laborales y como consecuencia de la paralización de las negociaciones de acuerdos en los distintos sectores de la enseñanza. Las centrales sindicales ya preveían una negociación colectiva conflictiva y han denunciado la postura intransigente del gobierno de Lakua.
El único sindicato que no se ha sumado a los paros ha sido CC.OO. que con el triste argumento de que los paros tienen un carácter electoralista, debido a la cercanía de las elecciones sindicales en el sector, le hace el juego al departamento de Educación, cuando a pesar de las críticas a las demás centrales se podía haber sumado.
En cuanto a las reivindicaciones principales, son: el mantenimiento de la estabilidad del profesorado interino (el departamento lo ha dejado sin vigencia desde el 1 de septiembre después de 20 años), la reducción de jornada para mayores de 55 años, la recuperación del poder adquisitivo perdido en los últimos años, la disminución de los ratios, la contratación de nuevas figuras profesionales para atender las nuevas necesidades creadas, la igualdad ante las jubilaciones, el cobro de la paga en verano para las sustituciones laborales, la equiparación del personal de limpieza y cocina con sus homólogos de la Administración, etc. Los sindicatos han advertido que si la situación no se desbloquea continuarán con las movilizaciones. Por otro lado, los paros fueron casi totales.
Ante esta situación, desde el comunismo revolucionario debemos mostrar nuestra solidaridad con las justas reivindicaciones de los trabajadores de la enseñanza, criticar la postura inmovilista del departamento de Educación y la no adesión de CC.OO. Además de esto, debemos considerar que la educación reproduce los valores de toda la sociedad, en este caso la capitalista, y por eso es necesario apostar por una educación pública y universal (que aquí en Euskal Herria además es multilingüe atendiendo a su realidad y ayudando sobre todo a su lengua minorizada, el euskera), que ésta sea completa, teórica y práctica (superando la división entre trabajo manual e intelectual), que sea productiva y reproductiva (eliminando éste último rol por parte casi exclusiva de las mujeres) e individual y social (de manera que se forme a la persona de forma crítica y se la prepare para participar activamente en la sociedad a la que pertenece). También es necesario desatar la lucha de clases en el mundo educativo para revolucionar la sociedad y superar las contradicciones entre el estudiantado y los docentes y de ambos con el resto de las masas, cosa que sólo será posible si el pueblo se pone al frente de la sociedad en todos sus estamentos.